Baño de asiento

Este baño se toma introduciendo en el agua sólo las asentaderas. Su duración es de uno a cinco minutos durante los cuales es necesario friccionar el bajo vientre con las manos mojadas. Su efecto es descongestionante de las entrañas y favorece la función digestiva; es muy recomendable para quien sufre de estreñimiento, en cuyo caso se puede aplicar dos, tres o más veces al día, hasta obtener la evacuación.

Baño genital

Autor: Louis Khune

Objetivo: Descongestionar el bajo vientre. Mantener saludable el plexo nervioso sacro. Desinflamar y estimular las terminaciones nerviosas de toda la región. Fortalecer la fuerza vital del organismo

Naturaleza del estímulo: Ligera.

Duración: De 10 minutos a una hora. Lo común es de 30 a 40 minutos. Según las necesidades puede repetirse dos o tres veces al día. Sin embargo, se recomienda prudencia por que es estimulante y puede producir una reacción muy enérgica.

Contraindicaciones: Los circuncidados no pueden practicarlo. Mujeres durante la menstruación.

Acción terapéutica: El estímulo se da sobre las terminaciones de los nervios pudendos (sobre el prepucio) cuyo efecto se proyecta al plexo nervioso sacro y a la médula espinal  par ser enviada a los centros nerviosos cerebrales respectivos, donde se produce de inmediato una reacción sedante que regresa a la región del bajo vientre y se siente como una grata sensación de tranquilidad y de descanso.

Época en la que se recomienda y hora apropiada: Cualquier época y cualquier hora son buenas. L única condición es que el organismo tenga suficiente calor antes, durante la aplicación y después de realizado el baño y que se practique antes de las comidas o tres horas de después de haber ingerido alimento.

Técnica de aplicación: El bañista se sienta en una tabla que está sobre la tina llena de agua fría. Posteriormente debe lavar las partes genitales valiéndose de una tela suave, que la mujer pasara sobre los labios mayores y el hombre sobre el borde externo del prepucio. La mujer mantiene los genitales fuera del agua, en cambio el hombre conserva el miembro dentro del agua mientras dura el baño.

Baño genital: Este sencillo y muy eficaz baño, ideado por Khune, compone la digestión, con lo cual aseguramos el restablecimiento integral de todo enfermo. Su éxito se explica porque estimula la mayor actividad de los intestinos y riñones, sin causarles ninguna fatiga. Al mismo tiempo, refresca inmediatamente el interior del cuerpo siempre consumido por el calor de la fiebre gastrointestinal. En este baño sólo se moja la pequeña parte del cuerpo correspondiente a los órganos genitales externos, por lo cual el enfermo no siente frío con el agua fresca, sino agradable tibieza en su piel y extremidades, gracias a la descongestión de sus entrañas.

 

La mujer debe sentarse de manera que su cuerpo no toque el agua, sobre un balde, tina o bañera con unos treinta o cuarenta litros de agua. En esa posición, lava suavemente sus órganos genitales externos empapando un paño grueso en el agua. Hay que cuidar de lavarse sólo el exterior, no hay que frotar con violencia sino suavemente y con mucha agua. No hay problema si moja también otra parte del cuerpo, pero estos baños no deben realizarse durante los tres o cuatro días de la menstruación. Los flujos vaginales, las erupciones y las llagas son manifestaciones favorables de la defensa orgánica.

Estos baños son más eficaces cuanto más fría está el agua, pero no tanto como para que resulte incómoda para las manos.

El hombre también emplea un depósito con la misma cantidad de agua, o bien un bidé con agua corriendo. Su cuerpo queda fuera del agua y se sienta sobre una tabla cuya superficie inferior toque el agua. En esa posición, el sujeto lava suavemente bajo el agua el borde extremo o punta del pene. Es necesario que el glande o punta del pene quede cubierto con el prepucio, para lo cual se usan dos dedos de la mano izquierda, mientras que con la derecha lava suavemente el miembro bajo el agua con un paño de cáñamo o de hilo. Quienes no tienen prepucio, debido a que se les ha hecho la circuncisión, no pueden beneficiarse con este baño.

Este baño debe durar de veinte a sesenta minutos en los adultos, hombre o mujer, según sean las necesidades que se revelen en el iris de sus ojos. Niños y jóvenes reemplazarán esta aplicación por frotaciones, baños de asiento, de tronco o de Just. Cuando la inflamación o fiebre interna es muy acentuada, ocurre con frecuencia que desde el primer baño ésta baje y se presente en los genitales o en sus inmediaciones, lo cual es buen síntoma.

Sin importar el nombre o la manifestación de la dolencia, el baño de los genitales externos tiene un doble beneficio. En primer lugar refresca el interior del cuerpo, con lo cual simultáneamente calienta la piel y las extremidades. De este modo el baño genital sirve para reequilibrar las temperaturas corporales.

 

Además de esta acción térmica, los baños genitales fortifican los nervios, activando así la fuerza vital y las defensas naturales. En el prepucio del hombre y en los labios mayores del órgano genital externo de las mujeres, se encuentran las terminaciones nerviosas de todo el organismo, especialmente de los nervios de la médula espinal y del nervio simpático, lo que por su conexión con el cerebro da lugar a que se influya sobre todo el sistema nervioso.

 

El momento más apropiado para este baño es en ayunas en la mañana o una hora antes de las comidas, dejando transcurrir a lo menos 20 minutos antes de ocupar el estómago. Se puede tomar de una a tres veces al día.

Baño de asiento

Baño genital

Baño vital

Autor: Adrián Vander

Objetivo: Desinflamar los intestinos, estimular los órganos de la digestión, de la reproducción y de los emuntorios.

Naturaleza del estímulo: Ligera, pero prolongada.

Duración: De 5 minutos para niños de un año, hasta 6º minutos para adultos.

Frecuencia: Una a dos veces al día.

Contraindicaciones: No tiene. Es igualmente adecuado a sanos como a enfermos y para niños y ancianos. Mujeres en días de menstruación.

Acción terapéutica: El estímulo frío y prolongado sobre el bajo vientre produce una reacción de calor en esa zona que hace que aumente la circulación de sangre en la piel, desinflamándose los órganos internos (útero, ovarios, próstata, vejiga, colon iliopélvico, apéndice, válvula ileocecal y los ganglios inguinales) con lo que se mejora la digestión, la función glandular en general, y se activan todos los órganos que sirven para eliminar los deshechos. La acción terapéutica  y su correspondiente fuerza de reacción, estimula el sistema neurovegetativo y las glándulas de secreción externa, entre otros.

Elementos necesarios: Un bidet (o tina de lámina de 40-60 litros de agua); un paño áspero y una tabla para colocarla atravesada sobre la tina, que sirva para sentarse sobre ella.

Época en la que se recomienda y hora apropiada: Cualquier época y cualquier hora son buenas. La única condición es que el organismo tenga suficiente calor antes, durante la aplicación y después de realizado el baño y que se practique antes de las comidas o tres horas de después de haber ingerido alimento.

Técnica de aplicación: La persona se sienta sobre la tabla, que esta sobre la tina, con las piernas afuera del agua, procurando que los glúteos no se mojen, de lo contrario la terapia pierde su eficacia. El bañista empapa el paño y se fricciona con él la región del bajo vientre, por debajo del ombligo, en todas direcciones, sumergiendo repetidamente el paño para mantener mojada la zona del vientre. Los adultos pueden extender la fricción a ambos lados de los genitales. En la playa se toma sentado a la orilla del mar, de tal forma que las olas mojen el vientre. La fricción, en este caso puede hacerse con el paño o con arena fina.

 

Baño vital

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