Baño de sol

Objetivo: Dar tonicidad a la piel, conservar la energía, vigor y la fuerza vital del organismo.

Naturaleza del estímulo: Entre muy enérgico y ligero.

Modalidades: Baños de sol directo, con el cuerpo desnudo. Baño de sol cubierto con frazada, lodo o tierra, hojas verdes, cataplasma de frutas.

Frecuencia: Pueden ser diarios, con la condición que se tomen antes de medo día o después de las 16 horas. Los rayos de sol de 12 a 15 horas caen a plomo.

Intensidad: Por esta razón son más fuertes, y su radiación más nociva, inflaman la piel o deshidratan el tejido epidérmico.

Contraindicaciones: Cuando no se está acostumbrado al sol, el baño debe empezar por las piernas y continuar progresivamente hasta recibir los rayos directos en todo el cuerpo.

Elementos necesarios: Una silla de playa, un tapete o un petate, una sábana blanca o un sarape de lana blanca u hojas verdes o tierra, una cubeta de agua y una toalla mediana.

 

Acción terapéutica: En la cura solar  con agentes salutíferos el calor y la luz solar. Los rayos de sol son absorbidos  por la piel y transformados en energía. El calor que se produce en estas condiciones no causa fatiga como sucede con el vapor, lo que permite tener una sudoración uniforme y agradable.

Época en que se recomienda y hora apropiada: Los baños de sol suelen tomarse en cualquier época. La hora depende de la necesidad y el objetivo. Cuando los fines son salutíferos deben tomarse durante las horas cuando los rayos de sol caen inclinados, es decir, de 9 a 11 de la mañana y después de las 4 de la tarde.

Técnica de aplicación: El bañista se tiende al sol en un sitio resguardado del viento, con el cuerpo o la parte enferma al descubierto para recibir los rayos directos o a través de una cubierta. No recomendamos el uso de plásticos para cubrirse, por que además de que congestiona la cabeza, no cuenta con poros como la tela. El hilo deja pasar los rayos solares.

Las aplicaciones de agua fría (baño de asiento, tronco, frotación de agua fría, chorros), se hacen cada vez que se note un exceso de calor, abatimiento, fatiga, dolor de cabeza, quemadura o simple irritación de la piel. Se recomienda tomar líquidos antes y durante el baño. Las hojas verdes que convienen para cubrir el cuerpo son las de plátano, platanillo, parra y cualquier otra que no irrite la piel.

Baño de luz solar

 

Autor: Arnoldo Rickli.

Objetivo: Favorecer las reacciones y el trabajo de la piel mediante el sutil estímulo de la luz solar.

Naturaleza del estímulo: muy ligero.

Modalidades: Puede practicarse bajo techo, en una palapa o a la sombra de un árbol, con la condición de que le llegue la luz solar, no los rayos directos del sol.

Duración: Desde 30 minutos hasta varias horas al día.

Frecuencia: Dependiendo la vitalidad del enfermo puede tomarse un rato cada día o permanecer en esta terapia el día entero, con la única condición de que haya una buena temperatura en el ambiente.

Acción terapéutica: La acción magnética y vivificante de la luz solar y el sutil estímulo del calor armonizan paulatinamente al cuerpo debilitado con su entorno natural, propiciando una reacción agradable en todo el organismo, condición indispensable para conseguir el equilibrio térmico del cuerpo.

Época en que se recomienda y hora apropiada:  Cualquier época es buena en los climas tropicales. En las zonas frías se aconseja en las horas de mayor calor. En general la hora más apropiada es después de las 10 am.

Técnica de aplicación: Consiste en exponerse a la luz solar, no a los rayos del sol directos, de preferencia desnudo o con muy poca ropa, en un lugar donde no haya corrientes de aire frío.

Tel: 88 61 44 69

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